25 enero 2007


25 abril 2006

Hace ya muchos, muchos kilómetros hubo una boda

Era Rota y finales de abril. Podría ser hoy, por ejemplo, pero ya nadie está en Rota, al menos los nuestros no están.
Ha pasado más distancia que tiempo desde que Isabelita se casó. Rota se nos queda en la memoria como se nos puede quedar un documental sobre Guantánamo después de dos días de haberlo visto (la comparación tiene de intersección la presencia de bases militares norteamericanas en ambas ciudades): un pase de imágenes que con el tiempo (el poco tiempo) son más el recuerdo de un recuerdo que una huella indeleble.
Hay gente que cuando se casa parece que en ese día, el de la boda, se le haya concedido el regalo divino (sobre todo si se casa por la iglesia) de estar más bell@ que de costumbre (entiéndase como “costumbre” todos los días de tu vida menos el de tu boda). Bueno, pues en la boda de Isabelita ese “regalo divino” ha servido de poco. Perdóneme señor/a peluquer@, señor/a modist@, maquillador/a, esteti-hundred, señor/a depilador/a, pero han contribuido ustedes muy poco o incluso diría, tomándome una licencia poética que no es otra cosa que escribir mal, muy poquísimo a realzar la belleza de la novia. Nuestra amiga no necesita ni esmalte, ni pátina, ni siquiera todas las mujeres que acudieron a la boda llegaban a ser una mirada de sus ojos. Ojos que, por otro lado, fueron descubiertos hace más de una década en las montañas de la Sierra del Segura por mi y por todos mis compañeros, pero por mi primero.

No voy a hablar de la ceremonia en la iglesia porque al fin y al cabo una ceremonia es una ceremonia.
No voy a hablar tampoco del convite en el hotel porque un convite es un convite.

Sólo quiero decir que me hizo muy feliz la presencia del que cenó a mi derecha y no digamos del que lo hizo a mi izquierda.
Quiero decir también que me entró congoja por la ausencia de la hermana del que cenó frente a mí y por la ausencia también de la que custodió durante el fin de semana un Renault Clio blanco.

Os dejo algunas de las fotos que se hicieron en el enlace en el enlace (no es un error este doblete) que hay a la derecha donde dice “pincha que hay fotos”.

Muchas fotos que hice a Isabelita usando el flash salieron mal en comparación con el resto de las fotos en las mismas condiciones. Me he dado cuenta que el fallo es exceso de luz. ¿cómo no caí en eso?

Adios amigos

06 febrero 2006

Retirada

Me retiro del blog.
No sé si durante cuanto tiempo, pero estoy poco comunicativo.
Si quereis contactar conmigo, ya sabeis, estoy en mi correo electrónico de siempre.
Un beso para todos.

05 febrero 2006

Mucosidades

Llevo metido en casa cuatro días, sin salir ni para ir a trabajar.
Los fines de semana (y lo digo para los que aún no lo saben) trabajo en un bar, el único bar osuno de la ciudad sin límites. En principio no trabajo todos los fines de semana del mundo, he trabajado los dos anteriores y me han llamado para trabajar en los del mes de febrero (éste), pero he fallado antes de ayer y ayer: un resfriado de los míos. De los de me muero porque morirse es gratis.
Sigo hoy con mucosidad como para hacer la cuarta (o la quinta, no sé) parte de Aliens. Mi mucolítico hace efecto, pero el efecto es más desagradable que lo que ocurriría si no lo tomara. Todo ha de salir por la boca con la ayuda del desagradable esfuerzo gutural que tan mal suena, y lo peor no es eso ni la sensación de fiebre sin tenerla, lo peor es que el culo me duele, lo tengo más aplastado que de costumbre y necesito salir a la calle. Pero no para comprar el pan o la leche desnatada (yo me encargo de cumplimentar su falta de nata con otros alimentos, al fin y al cabo hay que equilibrar), lo que necesito realmente es perderme por la ciudad para olvidarme del teclado y de la nueva tele TFT que hay en casa. Estoy por lanzarme en breves instantes a la calle, antes de que me pille la mutación del día a la noche que llega más o menos cuando emiten en la tele la versión francesa de El rival más débil y que tan triste me pone si la vivo en casa.
En esta ciudad tan civilizada (en la primera y segunda capa de la cebolla solamente) me da cosa que de repente me hagan -en el metro, en la calle, en un bar, así de sopetón, sin tiempo de esconderme o de ir al baño- un pedido especial para la escena final de Aliens.

27 enero 2006

Sin título

Je rentre chez moi à cinq heures de mon travail dans un bar, je viens dans le bus et ecoute cette chanson de the cure que, pour moi, dit tout:
.
.
Hopelessly drift
In the eyes of the ghost again
Down on my knees
And my hands in the air again
Pushing my face in the memory of you again
But I never know if it's real
Never know how I wanted to feel
Never quite said what Iwanted to say to you
Never quite managed the words to explain to you
Never quite knew how to make them believable
And now the time has gone
Another time undone
Hopelessly fighting the devil
Futility
Feeling the moster
Climb deeper inside of me
Feeling him gnawing my heart away
Hungrily
I'll never lose this pain
Never dream of you again

Helas!!!!!!

24 enero 2006

El sur

Miro al oeste, al este y al sur, pero sobre todo al sur.
No es que el sur también exista, es que existe sobre todas las cosas.
Me duele el cuello de abusar del sur. Allí están mi familia, mis amigos, mis hermanas cartagenera y extremeña y el. Mejor dicho: El.
Al este quedan mis rumanos del alma y los italianos de adopción.
Al oeste los caribeños: dulces, sarracenes y padroneros.
Me duele el cuello de abusar del sur.
El sur son tus piernas que soportan tus restos del cuerpo, las noches de verano en los cines de verano, la frescura del azahar, del jazmín y aquella moda tuya de aloear todas las heridas con la planta carnosa, mis chinos abusivos y las bolas de turrón, mi música no comprendida y tu soplido al son de tu latido. Tus manos perfectas, tus camisas como el tesón del acero y todo lo que eres tú.
Me duele el sur y el cuello de abusar del sur.
Si me perdonas te prometo ser feliz, cuidarme, acabar lo que he empezado y empezar lo que terminé cuando ya no te tuve. Si me perdonas prometo mirar al sur por el otro lado de la cabeza, salvarme del esguince y recargarte el móvil así, de sorpresa.
Mañana me levantaré tarde porque hoy me acostaré tarde; y porque la noche siempre es repadora yo la uso para que nadie me vea en mi tarea de gusano de seda, ese animal mágico, más mágico que Harry Potter y que Merlín. Dios cómo me gusta ser gusano de seda en las pocas horas que tengo de soledad por las noches. Cómo me convierto y reconvierto en tantas cosas, y cómo casi todas esas cosas son para ti y mis padres, mi hermana, mis hermanas, los del este y los del oeste. Cómo te he querido tantas veces y cómo te quiero una vez más y con cuánto deseo te he invitado siempre a que te convirtieras conmigo en algún animal sorpresa después de una mutación debajo de las sábanas de nuestra cama. Cuántas veces no has querido ser otro más que tú mismo y cuántas veces me he tenido que resignar a seguir siendo yo para guardar la paridad.
Y es que me cuesta convertirme ahora, me estoy quedando en algo raro entre el que era antes y el animalillo emergente que yo quería ser contigo. Me estoy quedando en la mitad: un mosntruito en medio de los dos caminos, aún en un capullo de seda que avanza en la mutación pero deformado por un cuello que me duele de abusar, de mirar y de llorar el sur.

19 enero 2006

Potenciador de sabor

Ha pasado casi un mes desde que escribí lo último en este blog.
Estoy intentando quitarme los sollozos de las navidades, esa respiración que es la resaca del llanto.
Como siempre, otra vez me inundo de quehaceres para sublimar lo que me retuerce el corazón. A fecha de hace una semana tengo ya muy poco tiempo para dar rienda suelta a mis lamentaciones, y a pesar de que lo que me espera es trabajo (nada remunerado por el momento y en soledad), es trabajo de mente, de escribir, de leer, de tener la cabeza ocupada en nuevas siembras, y creo que eso es bueno para evitar al caballero rojo, tan rojo como la arena empiritada que rodea su castillo en ruinas.
A veces tengo vértigos que duran segundos pero creo que estoy empezando a apartarlos como se apartan las moscas, a manetazos secos.
Aún así me falta el esplendor del infinito aunque me manejo bien con el amor que doy y me dan, y como eso es lo que hay, me embadurno de clembuterol: un potenciador del sabor. Y así andamos a base de realidad y de potenciamiento de la realidad con una realidad que no pertenece a la realidad que quieres pero que es un complemento de la relidad que tienes. Ni más ni menos.
A pesar del no-infinito momento de mi vida, me siento más o menos orientado, sin dinero, con las rótulas justas y los kilos de más de siempre.
¡Adelante Rocinante!

27 diciembre 2005

Lamento

Lamento silviófilo:
¡ay! de estos días terribles
¡ay! del nombre que lleve
¡ay! de cuanto se marche
¡ay! de cuanto se quede
¡ay! de todas las cosas
que hinchan este segundo
¡ay! de estos dias terribles
asesinos del mundo
.
Lamento murciano:
estoy jodio
.................................................
.................
Para que luego digan que el murciano no es preciso, exacto, conciso.

21 diciembre 2005

Saudade

Nos salvamos muy poco o pocamente o escasamente, malamente, remediablemente. Nos salvamos de más. Nadie va a entender nada de lo que escribo porque te lo escribo para mi, me lo escribo para ti. El trozo de casa que te da a la carretera, el sepultado, lo conozco desde chico y ahora viejo tú, te duelen las entrañas como lo hicieron de joven. No sé si queda mucho tiempo para reponerse o si antes llegarán las mantas, pero la pared de detrás de su cama ya está más que desconchada, ya es una herida vieja que disimula tu cabecera. ¡Por eso te gustan las cabeceras! Te veré pronto, antes de que se te caiga la casa, por supuesto. Las lágrimas servirán para pegar los sellos y sobrará algo para regar tu campo minero que tan seco está. La frente te seguirá creciendo un poco más y me lo perderé porque tu serás irreductible como lo son tu barba, tu chaleco y tu botellín de agua. Al cine le faltan dos ojos y a los campos y a los mares, y aunque no sé mirar sin los tuyos aprendo como aprendo el francés, a golpe de repeticiónes y de equivocaciones. Y te digo también que esto es el amor. El unicornio vuelve a sonar porque vuelve a perderse, y ya está pálido su azul y me comprometo a devolverle su tinte y tú también, que yo lo se. Ya he pagado cien mil o un millón, y tú también, que yo lo se.
Te quiero porque nosotros, codo a codo en la calle también éramos más que dos y que tres y.. éramos mucho. En la calle, en la casa, en coche camino de donde fuera y de vuelta de donde hubiera sido ese donde fuera. No dejo espacios porque no puedo desperdiciar tu sitio y el mío con más huecos. Tu cinta de Kungfu, tu paella colosal, tu pie-buda, tu ronkido akingkongnado, tu aliento milagroso, tu risa tosera y tu ropa indestructible.
Lento como un tiempo de amor que se cierra, tan lento que no basta una vida de persona, me pasan los días, me pasa la sangre por la pierna que solía echar por encima de tu cadera quejicosa. Y me ahogo de ternura para poder vivir de cordura o al menos eso creo.
Que son desagrado son, corazón.

20 diciembre 2005

Olvidar

Lo que me cuesta olvidar no está escrito, por eso lo voy a escribir yo:
Me cuesta olvidar.

17 diciembre 2005

Prefiero

Cosas que prefiero, ummmm, a ver:
prefiero, la verdad, el té al café,
prefiero subir escalones que bajarlos por eso de la condromalacia,
prefiero comer a pasar hambre,
prefiero pasar un día con mis amigos a que ETA me rapte,
prefiero vivir que morir
aunque prefiero morir que no vivir,
y a la misma vez prefiero la sidra al champán
y cien gordos volando que uno en mano,
prefiero la fotografía a la pintura
y la pintura a la escultura,
y la escultura a los asesinatos,
pero lo que más me gusta en el arte es la música.
Prefiero que la Guapilness vaya a Almería
a que trabaje a doce horas,
que trabaje doce horas en vez de trece
que trabaje trece en vez de catorce,
y así hasta el infinito y más allá.
Prefiero encontrarme a Isabel de repente en París
a que que me atraquen en el metro,
prefiero darle un beso a Patrick
a que me lo de Ana Botella,
y por supuesto prefiero cantar a que me canten las cuarenta,
sudar a oler a sudor,
reir y reir y reir, madrugadas sin ir a dormir
a de la ausencia de ti,
prefiero De la Ausencia y de Ti
al Aserejé,
Londres que Texas,
Texas que el rancho de Bush en Texas,
el rancho de Bush en Texas que la casa de Bush en el rancho de Texas
La casa de Bush en el rancho de Texas que Bush donde queira que esté.
Prefiero oler la gasolina que a gasoil
y prefiero un coche gasoil a uno de gasolina.
Prefiero preferir a aceptar,
aceptar a aguantar
y aguantar a soportar.
Prefiero a Juan de compañero de viaje
que a las culturalas de Cartagena,
Cartagena a Texas
y vuelta a empezar.
Prefiero las navidades con mi gente
que desangrado en una carretera de Singapour.
Prefiero a Paco Clavel que al Papa,
a Drácula que al Papa
al Diablo que al Papa,
incluso a Dios que al Papa.
A Rocío Jurado que a la Pantoja,
engordar de alegría
que adelgazar de pena.
La pana a la pena,
el pino a la pena,
el pene a la pena,
del pavo a la pera
y de la pera al pavo.

14 diciembre 2005

De Moleskine a adobo.

Creo que la primera vez que escuché el nombre Moleskine fue en Cádiz hace unos meses.
Moleskine es una marca de libretas de notas legendaria entre los/las intelectuales/as con subroyo viajero tipo Hemingway.
Escuché a Raquel y a Mariadolores hablar de esta clase de cuadernillos y me quedé con la copla.
Hoy he ido al Fnac de Forum des Halles a darme una vuelta. Iba por la librería fijándome en los cientos de comics y al lado de ellos estaba el están (was the are) de Moleskine.
Me quedé mirando el están (the are) y me vino (wine to me) a la cabeza que ese nombre me sonaba de algo, y enseguida me acordé de Cádiz.
Me he comprado una agenda de esta marca, y aunque la agenda no es el clásico producto Moleskine (es el cuaderno de viajes), me ha hecho mucha ilusión conectarme en la distancia con Raquelita de la que hace tiempo no sé nada.
Raquel sospecha de los pescados en adobo por aquello de la ocultación de la frescura de los mismos.
Un besito Raquel.

08 diciembre 2005

En busca de un sueño

El trabajo esta chungo.
Ya me han respondido varias veces NO.
No sé si es por la edad (contra eso no puedo hacer anda) o si es porque no hablo francés (contra eso sólo necesito tiempo). Pero sea como sea el trabajo está difícil.
Francia es como España. No hay la cultura del extranjero válido. Prefieren a alguien de su país, al igual que nosotros, antes de contratar a extranjeros.
Es cierto que en Francia hay mucho inmigrante, pero ocupan los puestos más bajos del mercado laboral.
Cada vez siento más que me gustaría quedarme aquí. Me gusta esta ciudad y no me quiero separar de Patrick tan fácilmente.
Voy a echar currículums en los hospitales para trabajr de camillero. Igual sale algo.
A veces me dan bajones y pieno que debería haber construido algo sólido en Cartagena. Podría estar trabajando en alguna empresa del Valle de Escombreras como ingeniero y dando algunas clases en CCOO, o sea, que podría vivir más que bien si hubiese centrado mi atención y mis fuerzas en quedarme en Cartagena. A veces pienso en esto. Pero a pesar de la gran diferencia laboral que hay entre esa idea y mi situación actual, yo sigo apostando por mi sueño de vivir fuera. Espero no tener que arrepentirme si las cosas no salen bien. Aunque creo que si no saliesen bien, no me arrepentiría tampoco.
Esta situación no es fácil. Me dejé Repsol sin tener nada fijo y conseguí los cursos de CCOO que tanta felicidad me han proporcionado.
Espero no haber arriesgado demasiado y que la vida me siga dando oportunidades.
Confío en el porvenir y en los actos valientes. Espero también que las fuerzas de la naturaleza sepan verlo como yo lo veo.
"En busca de un sueño abraza el amante, en busca de un sueño, simula el tunante..."

07 diciembre 2005

Fotografías


Érase una vez, hace no muchos años, aproximadamente doce o trece, yo era el de la foto del medio. Luisa y Josele a mis lados.
A veces es suficiente con volver a ver (¿revolver?) una foto para tener consciencia del tiempo, otra vez del implacable, otra vez esa verdad universal.
Aún con mi edad no soy consciente de mi vejez, aunque sí de limitaciones físicas. Supongo que esto es un proceso progresivo para algunos (los más atentos), y para otros es un descubrimiento que hacen un día, así, de repente: "coño, si estoy viejo". Muchas mujeres, cada vez más hombres heteros, el 90% de los gays y los que sufren el síndrome de Peter Pan recurren a los productos de laboratorios, consumen cientos de cremas y remedios caseros; todo ello para, finalmente, ser cinco minutos más joven.
A veces, cuando miro esas fotos, pienso que realmente no han pasado cosas especiales o extraordinarias desde aquel día en que me puse delante de la cámara. Supongo que esos momentos corresponden a cuando uno se siente como "un árbol con sus últimas hojas". Otras veces cuando me siento "como montañas de cumbres repetidas" pienso que sí han ocurrido maravillas: que conocí el amor verdadero en su máxima expresión, que la vida matriculó en mi misma universidad a mi ser más amado, que luego los años me han traído amigos indestructibles y que ahora me cuidan soberanamente en estas tierras de la antigua Lutecia.
Ayer me hice unas fotos con Dani que anda por París viendo museos y edificios. ¿Cómo serán cuando las vuelva a ver dentro de doce años?. Y es que no pregunto cómo seré yo dentro de doce años, porque yo seré yo. Uno siempre es uno. La pregunta que uno se hace es "hay que ver cómo era yo antes", y ese "antes" de la pregunta es este "ahora" en el que me he hecho la foto.
Esto me lleva a pensar que el tiempo, que es continuo, se para discontinuamente en las fotografías, que son una imagen de un segundo concreto de tu vida. Un segundo normal, cotidiano, en el momento de la foto; y un momento extraño y nostálgico cuando ya han pasado doce años.
El tiempo es el combustible de la memoria, nosotros somos el motor de nuestro coche que es la vida, los humos de escape son nuestros deshechos diarios (deshechos orgánicos, ropa vieja, amores terminados, seres que se nos mueren...) y las fotos antiguas son ese tiket de compra, de la compra de nosotros mismos, que un día descubrimos en un cajón en el que irremediablemtente, la garantía ya expiró hace mucho, y sin más remedio nos queda cuidarnos para no rompernos.

02 diciembre 2005

Mauricio´s. Traducciones célebres

Mauricio estudió filología inglesa en su pueblo mortal, o sea, en el pueblo donde morirá algún día. Se matriculó en la UCAM (Universidad Cutre a Masnopoder) porque la matrícula era gratuita y además para los exámenes sólo te entraban un par de hojas que ya venían subrayadas en fosforito, como diciéndote que es lo que iban a preguntar.
Siempre le fascinaron los idiomas, y a pesar de ser una persona especialmente nula para pilotar bien los F-16, sí que tenía cualidades para llevar el vespino. Cosas de la vida.
Mauricio estudió tarde la carrera. A los cuarenta años de edad se matriculó por primera vez en filología inglesa, y aunque esta universidad impartía la carrera en un año solamente, no la terminó hasta el año pasado ya con setenta y dos años de edad. Hay que tener en cuenta que tuvo que compaginar los estudios con su afición por las pipas Churruca.
Bueno, pues es que, a pesar de todo, Maurico tuvo suerte. Justo al mes siguiente de obtener su licenciatura, consiguió un trabajo en una editorial. Su misión era traducir del español al inglés un capítulo de un diccionaro dedicado a los dichos y costumbres españolas.
Mauricio me mandó un email con algunas de sus traducciones y a mi, conociéndolo a él, se me cayeron las lágrimas, me emocioné tanto.... después de lo que le costó sacar la carrera y verlo trabajar tan emocionado y entregado, es que me rompe el corazón.
Es un gran traductor, de eso no hay duda.
Aquí os dejo una copia del e-mail que recibí:
.
Querido Víctor,
estoy a punto de mandar a la editorial las traducciones que me mandaron hacer la pasada navidad. Yo les pedí tiempo y me lo han dado, se ve que prefieren sacar el diccionario un poco más tarde pero que esté hecho con rigor.
Te mando mi obra, mi primer trabajo, lo que será el causante de mi primer sueldo.
Qué feliz soy. En la flor de la vida no se puede pedir más.
Te mando un beso y recuerdos a Sunfaith.
.
1. Hay que ver lo que es la vida en sí. There is to see the what is the life in yes.
2. Mola mogollón. It likes a lot of.
3. De higos a peras. Of figs to pears.
4. Tal y cual. Such and which.
5. Luego a luego. After to after.
6. Patatín patatán. Potato & potato (in a friendly way).
7. Ni por allá pasó. Neither for there passed.
8. Como por así decirlo. How for so to say it.
9. ¿Estás en lo que és? Are you in what is ?
10. ¿Habrase visto cosa igual? Burnt saw thing equal?
.
Un abrazo de tu amigo Mauricio.

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